El avance de cosecha confirma nuevos recortes de producción, particularmente en soja

Nuevos recortes a la producción de granos gruesos ponen a la originación de grano por parte de industriales y exportadores en el centro de la escena. Las compras de granos superan con creces los volúmenes de las campañas anteriores. El maíz cierra la semana en alza mientras la soja se arbitra con los mercados externos.

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En el Mercado Físico de Rosario, el precio de referencia de la Cámara Arbitral tocó un máximo relativo de $ 6.495/t el día lunes, para a partir de allí quebrar la tendencia y cerrar el jueves a $ 6.230/t, recortando la suba semanal a $30/t. Como novedad, comenzaron a escucharse ofertas para soja nueva de la campaña 2018/19 a entregar en un año a valores en torno a los US$ 300/t, US$ 20 por debajo de lo que promedió el contrato de soja para entrega este mayo en Rofex durante la semana.
La caída local coincidió con una suba en el mercado de Chicago, corrigiendo así parte de la fuerte suba que tuvo el diferencial entre los precios locales y los precios del mercado externo de referencia en el último mes. Para mayor claridad, el gráfico adjunto muestra la evolución reciente del futuro más cercano de soja en Chicago y de los precios Cámara Rosario expresados en dólares según el tipo de cambio comprador del Banco Nación. Se expone además una serie corregida por el derecho de exportación vigente para el precio local, de modo de hacerlo más comparable al valor FAS norteamericano. El área en amarillo muestra el diferencial entre la serie de precios Cámara corregida y el precio de Chicago, pudiendo observarse que de un valor de US$ (-15)/t el 20 de marzo se pasó a una brecha positiva de casi US$ 30/t el 9 de abril.
En Chicago, la nota alcista se explicó en parte por el informe de estimaciones de oferta y demanda que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicó el martes, reduciendo las estimaciones para los stocks finales norteamericanos frente a una mayor demanda de crushing. El mayor procesamiento se ve motivado por el robusto precio de la harina, que impulsó el margen de la industria.
Por otro lado, el informe recortó agresivamente las estimaciones de producción 2017/18 para Argentina de 47 a 40 MT previendo, naturalmente, un menor crushing y menos exportaciones de subproductos respecto al mes anterior. En tanto GEA-Bolsa de Comercio de Rosario también actualizó su estimación de producción en la semana, recortando nuevamente el output esperado a 37 millones de toneladas, el volumen más bajo de la última década y 20 millones de toneladas por debajo de la campaña pasada.
En el caso del maíz, el USDA elevó la proyección para los stocks finales de maíz estadounidense como consecuencia de una menor utilización tanto para alimentación como para usos residuales, frente a una oferta que se mantuvo sin cambios respecto al mes pasado. Sin embargo, la suba del nivel de inventarios proyectados resultó menor a lo que esperaba el mercado, y el cierre del día jueves en Chicago quedó en línea con los valores de la semana anterior sin mayores fundamentos alcistas ni bajistas derivados del informe.
En lo que respecta a las previsiones para nuestro país, el USDA revisó a la baja la cifra de producción argentina 2017/18 de 36 a 33 millones de toneladas como consecuencia de las pérdidas de rindes y área sembrada que deja la sequía, obligando a recortar subsecuentemente el volumen estimado de exportaciones a 24 millones de toneladas. GEA, en tanto, mantuvo sin cambio su proyección en 32 millones de toneladas.
En el mercado local, el comportamiento de los precios fue mayormente alcista y al día jueves el precio de referencia CAC fue $ 3.770/t, subiendo $ 270/t en la semana. Se observa en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario una fluida comercialización del cereal con diversos ofrecimientos para entregas diferidas que llegan hasta julio de 2019.
Frente a la incertidumbre productiva el mercado exportador se muestra muy cauto en la declaración de ventas, aunque se cree que los últimos cambios en el régimen de registro (y que permiten tributar derechos de exportación según la fecha efectiva de embarque) pueda darle aire a los negocios. Hoy las ventas externas tanto de soja como de maíz se encuentran sustancialmente por debajo no sólo de las de la campaña anterior, sino también del promedio de las últimas 5 campañas, a la misma altura del año. En efecto, las DJVE de poroto de soja llevaban al 11 de abril unas 611 mil toneladas, lo que representa el 45% de la campaña anterior a la misma altura y sólo el 25% del promedio de las últimas 5 campañas. En el caso de los subproductos de la oleaginosa se llevaban vendidas 2 MT, cuando el año pasado eran el doble. En el caso del maíz la situación es menos severa, con 5,6 MT, se lleva vendido un 79% de lo de la campaña pasada, y un 56% del promedio de las últimas 5.
Ello no implica en absoluto que los compradores no se muestren activos en la compra de grano, sino que por el contrario tanto la originación de mercadería en el mercado local como internacional se encuentra por encima de las últimas campañas. Además de la compra de poroto de soja a EE.UU. por un total de 240.000 t, según reportó el USDA, las estimaciones de importación de soja desde países vecinos, principalmente Paraguay, estarían superando largamente las expectativas iniciales.
En cuanto al grano nacional, según surge de la información que provee el Ministerio de Agroindustria, al 4 de abril ya se llevaba comprado el 40% de la producción estimada de soja para la campaña 2017/2018, prácticamente el doble del promedio de las últimas 5 campañas. Esta relación también duplica virtualmente al 22% del ciclo pasado a la misma altura del año.
Con una capacidad teórica de procesamiento de la industria oleaginosa de 66 millones de toneladas, está claro que la provisión de grano para la fabricación de harina, aceite, y otros productos de mayor valor agregado será una dificultad a resolver en los meses venideros