Advierten que la suba de combustibles elevó 3,5% los costos de producción en la vitivinicultura

La suba del 17% en los combustibles acumulado en menos de dos meses incrementó en más de un 3,5% los costos totales de producción en la cadena vitivinícola, de acuerdo a un informe divulgado hoy por Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas).

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En sus conclusiones, la entidad cooperativista explicó que “los aumentos del combustible repercuten directamente en los costos totales de producción, incrementando en más de un 3,5%, pasando el costo por hectárea de $ 80.721 a $ 83.586 (sin amortizaciones), siendo un insumo necesario para las labores del ciclo y particularmente en el período de cosecha, explicó Acovi mediante su comunicado.

La entidad se quejó de que pese a que el gobierno nacional había asegurado que la decisión comunicada por el Ministerio de Energía a las petroleras, de liberar el precio de los combustibles a partir del 1° de octubre, no tendría un impacto inmediato en el surtidor, el valor finalmente se incrementó a fines de octubre y rondó el 10%, y luego a fines de noviembre volvió a aumentar un 6%.

“Este aumento de combustible repercute directamente en la actividad primaria del sector vitivinícola”, aseguró la entidad, ya que, por un lado, el productor debe hacer frente al gasoil de su maquinaria (tractor) y por el otro, impacta en el flete que abona en el período de cosecha.

De acuerdo al detalle brindado por Acovi, con un aumento del 17% en el combustible tomando los aumentos de octubre y noviembre acumulados, el precio por litro promedia los $ 20,20, los costos asociados a la maquinaria propia (incluyendo el uso de gasoil y mantenimiento) y al flete de cosecha representan el 24,2% de los costos de producción, incrementando su peso casi un 3%, ascendiendo los mismos a $ 20.228 por hectárea.

Acovi sostuvo que este análisis se basa en la actividad primaria, aunque alertó también que el aumento impactará también en el resto de la cadena vitivinícola, afectando a los costos de elaboración y comercialización.

“Esto repercute directamente en la competitividad, por seguir incrementando los costos asociados a la logística, los cuales ya están muy elevados respecto de otros países, haciéndose cada vez más difícil competir en los mercados, y debido a que los costos de logística y operativos en la Argentina están entre los más elevados de Latinoamérica, estos aumentos profundizan esta diferencia”, concluyó el informe.